Si ya lo dije yo en mi último post, que me tiro a la vida o a donde sea y me he tirado, o mejor me he caido, pero al suelo.

Ibamos yo y mi mitad al pediatra para que viera a nuestra fiera corrupia pequeña, pues lleva 4 dias con diarrea y vómitos, se nos ha quedado en el chasis, y yo he metido el pie en el hueco de un árbol y me he caido cuan larga soy, 1'71 para ser exactos, he ido a picar con el codo y la rodilla en el suelo.

Yo allí estirada con la mirada puesta en el cielo y la dignidad allí tirada conmigo, trato de ponerme en pose digna y como si nada hubiese pasado, mi mitad me dice si me encuentro bien mientras intenta ocultar su cara para que no vea que está apunto de desternillarse. En ese momento una joven se acerca y me dice si necesito ayuda para levantarme, yo le contestó que no gracias y me levanto como un niño de 2 años con el culo en pompa tapando por un momento el sol.

Si es que ya es mala suerte, estando tan gorda y voy a picar donde sólo hay hueso.

Después hemos seguido hacia el médico como si nada, pero magullada en mi autoestima y en mi dignidad además de mi rodilla y mi codo, pero por lo menos el pediatra nos ha dicho que la peque está mejor, pero que tiene un oido un poco inflamado. Tenemos que volver el viernes.

Y mientras escribo esto, me sale mi vena negativista, pienso en la metáfora de que la vida me ha querido poner de rodillas para recuperar la humildad y bajarme de ese estado estupendo de ánimo que tengo. Pero a mí ya no me doblega nada, bueno el hueco de un árbol. Pero nada más....