Hace casi 10 meses que laia llegó a nuestras vidas, un 5 de abril de 2006, también pequeñita y por cesárea.

Desde que llegó a este mundo es un niña tremendamente inquieta, no ha tolerado desde que tenía un mes estar tumbada, siempre ha de estar incorporada, nosotros decimos que tiene un pincho en la espalda.

Es de caracter fuerte, muy risueña, casi siempre tiene la sonrisa en la boca, se pasa el día botando y reclamando la atención de las personas de alrededor, no soporta estar sola ni cinco segundos.

Aún estoy esperando una noche de sueño entera, con ella no es posible dormir más de 4 o 5 horas por la noche.

Durante el día hace dos siestas de apenas 40 minutos cada una. Será de poco dormir para poder disfrutar más del día y de las cosas, digo yo.

Pero a pesar de la escasez de sueño ha sido una revolución de sonrisas en nuestra vida, es todo lo contrario a su hermano, risueña, tremendamente movida, aunque después la dejas en el suelo y no hace el más minimo gesto de querer gatear ni de incorporarse. Pero cuando se despierta a primera hora y te sonrie piensas que el madrugón no es tanto y que un rayo de sol ya entra por la ventana.

Me ha enseyado a valorar que las cosas importantes son la familia, la salud y el amor ya sea propio o ajeno. Sus ojos le brillan, son azul.grisaceo, cuando sonrie le salen unos hoyuelos que son para comerselos.

Es una niña vital, risueña, enérgica en sus demandas, sus ojos también hablan, sus risas son como campanillas que nos alegran a diario, tiene un buen rollo con su hermano increible. Me ha ayudado a relativizar mucho las cosas, ha aprender que el corazón puede amar a más de un hijo, que siempre vale la pena una sonrisa, yque luchar en la vida tiene su recompensa, porque ella ha luchado desde antes de nacer, pues yo tube perdidas desde el segundo mes hasta casi el cuarto y no daban un duro porque saliera, ha luchado contra un peso no muy alto 2,700kg,
es una luchadora, un ser maravilloso que ha llegado para iluminar nuestras vidas, como lo ha hecho su hermano.

Mi fiera corrupia menor.... laia, mi otra razón para luchar, para sonreir, para seguir.

Gracias por todo, por ti. Te quiero.
Aquí era julio de 2006 tenia unos cuatro meses. Está para comersela.